Mentoría social
¿Qué pasa cuando dos personas se encuentran para compartir su tiempo? Que la realidad de cada una se transforma.
La mentoría social es una forma de voluntariado basada en algo tan sencillo y poderoso como el vínculo humano. Consiste en unir a personas voluntarias de nuestro entorno con personas que viven realidades diversas —como personas menores migradas o tuteladas, familias recién llegadas o con dificultades en la crianza— para un encuentro semanal, compartiendo simplemente parte de su tiempo libre.
No se trata de resolver la vida de nadie. Se trata de acompañar para transformar: caminar al lado, de igual a igual, compartiendo un café, una charla o un paseo. Un proceso de ida y vuelta donde ambas partes aprenden y crecen. A través de la mentoría social cientos de personas ya están construyendo una ciudadanía más cohesionada.
Te invitamos a descubrir las entidades que aquí en Bizkaia sostienen esta aventura. Los pilares que demuestran que, cuando nos conectamos, transformamos nuestras vidas y nuestra sociedad:
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Programa Txinparta (Agintzari): Programa que promueve relaciones entre personas adultas y jóvenes en procesos de emancipación y promueve vínculos basados en la confianza y el respeto mutuo. Busca fortalecer la autonomía de las personas mentoradas, así como su red de apoyo, bienestar emocional y sentimiento de pertenencia a la comunidad. -

Zabalbideak-Landalan: Programa orientado a facilitar procesos de emancipación mediante el acompañamiento de referentes voluntarios cualificados, ampliando redes y oportunidades.
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Pertsonalde: Programa que conecta a personas voluntarias con jóvenes extranjeros en su transición hacia la autonomía. A través de una relación de confianza, el voluntariado les acompaña en su proceso de inclusión, ofreciéndoles apoyo emocional, fortaleciendo sus habilidades personales y profesionales y contribuyendo a ampliar su red de apoyo y su sentimiento de pertenencia a la comunidad. -
Programa Urretxindorra (Fundación Ellacuría): Programa de mentoría social que conecta a jóvenes estudiantes con adolescentes con experiencia migratoria, promoviendo la construcción de vínculos mediante el ocio educativo y saludable. A través de actividades lúdicas y culturales, se favorece el desarrollo personal, la autoestima, las habilidades sociales y el arraigo comunitario.


